miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ni una lágrima más


Sentado en las rocas

Observando el vaivén de las olas…


Preparé café para dos, pero uno se quedó frío, consumido en la taza. Me dijiste que no te gustaba, no lo entendí, no lo entiendo, todo se quedó ahí. Pasó el otoño, llegó el invierno, la taza se marchitó encima de la mesa. Ahora ya no está, lo siento, la recogí hace un tiempo para poder ser feliz.



…los recuerdos se quedan impregnados para siempre…