Subida encima de la maleta, recapacitas en todo lo que has echado en ésta para que, horas más tarde, no se pueda cerrar. Miras hacia la estantería, y ves todos tus libros colocados uno a uno, sin tocar. Lloras en silencio porque, una vez más, se tendrán que quedar en casa, pero les prometes que volverás a por ellos, mientras, seguirás inventando historias.
6 comentarios:
yo tambien tengo muchos libros bien colocados en casa...
Están colocados en casa, pero quiero llevármelos todos.
Y lo que te queda!!!! Al final hay que saber hacer sitio y lograr desprenderse de algunas cosas.
Y dan tanta pena ahí todos en fila...
Pero es muy complicado desprenderse de los libros.
Un besico madrileño de adopción ;)
al menos,
la maleta está llena de pájaros,
no? :)
abrazo,
y un placer saber(te)
george
¡Pájaros! Siempre.
Gracias por pasarte ;)
Publicar un comentario en la entrada