domingo, 10 de julio de 2011

Recuerdos nuevos y viejos en paredes desnudas

Hoy te sientas, pero no te puedes estar quieta ni por un segundo, así que te vuelves a levantar del asiento, sin dejar en él rastro. Das vueltas y vueltas por toda la casa, y más vueltas da tu mente. Faltan unas 120 horas, pero te parece una eternidad. Tus ojos se enturbian. Una fina capa, que no sabes muy bien por qué, ni cómo, ha aparecido, se está apoderando de ellos, y pronto volverán las ojeras. Hacía mucho tiempo que no hacían acto de presencia, aunque tampoco las echabas de menos.

El calor también ha vuelto, ya llevaba un tiempo por aquí, pero hoy está dejando a la habitación desnuda de todo aquello que la protege, así que te subirías por las paredes, pero como las fotos ya no están, no le encuentras sentido; y decides no mirar por si se pudiera ruborizar, porque observas fijamente y sin pestañear. Además, las fotos que van cayendo contienen tantos recuerdos que es imposible dejarlas a la intemperie y que se las lleve el viento, las recoges y las guardas en una de las cajas, mientras piensas “en invierno volverán a cubrir las paredes junto con nuevos recuerdos”.


Cat Stevens – I Wish, I Wish

2 comentarios:

carmenjuanromero dijo...

Hasta las paredes sudan recuerdos. A veces, pero sólo a veces, el calor puede resultar (hasta) poético).

PS. No sabía que te gusta Cat Stevens (:

Miricha dijo...

Quiero que llegue ya el invierno, que no puedo más.

PS. A la próxima invitaré yo a granizado. ;)