martes, 12 de julio de 2011

Mocos, lágrimas y un pulmón


Una noche de septiembre pudiste comprobar que con los cuatro primeros sollozos y un posterior gran llanto derramaste toneladas de mocos, litros de lágrimas y parte de un pulmón en dos hombros.

Hoy necesitarías un hombro, o dos, o tal vez ninguno, porque te volverás al rincón a consumir las lágrimas en silencio.


The Kills – The Last Goodbye

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es lo que suele ocurrir en septiembre, mes de las calabazas por excelencia.

Miricha dijo...

Demasiadas calabazas en un solo mes, me parece a mí.