
Quieren que te recuerde un día concreto del año, pero lo que no saben es que no dejo de pensar en ti.
¿Sabes qué recuerdo?
Una tarde de domingo me cogiste azucenas en el campo y me explicaste por qué había que coger unas y no otras.
Un día en tu casa me enseñaste mis primeras palabras en francés “Bonjour, je m’appelle Miriam, et toi?” y me hablaste de la Alsacia.
Muchas mañanas me llevabas al parque y yo presumía de abuelo.
Recuerdo tu sonrisa al decirte que te llevaría conmigo en mis viajes, que iríamos a París en tren. De hecho, fuimos, yo lo recuerdo como si fuera ayer. Allí pasamos diez meses. Los mejores meses de mi vida, me atrevo a afirmar. Y la vuelta la hicimos en el prometido tren; salió de la Gare de Lyon y tras trece horas contemplando el paisaje francés, llegamos a Madrid.
Pero también tengo otros recuerdos, posteriores. Hace poco estuvimos mirando fotografías de cuando la abuela y tú erais novios, y vi las cartas que le enviabas desde diferentes lugares: Alemania, Tetuán… Las leí, no sé si hice bien, pero al leerlas tú voz sonaba en mi mente.
Así que no, no pueden echarme en cara que no me acuerdo de ti, porque lo hago; en silencio, con los ojos cerrados, sonriéndote.
the bird and the bee – Again & Again
Fotografía: "Close your eyes" de winkytct en DeviantArt.
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